Que tonteria con lo legal o lo judicial, la cosa es mucho más sencilla, los comentarios que hay en estos cuadernos pueden estar manipulados por el autor y eso no debería ser, de acuerdo en que los pueda borrar, pero que los altere sin que quede constancia es impresentable y devalua la credibilidad de esos comentarios.
Si a esto añadimos que buena parte de los cuadernos pertenecen al mismo autor, que ese autor utiliza varios nombres como Ramon Balado, Jorge Gordon, Roberto Cortés, David Roca, Jose Maria Alba, etc., el caos está servido.