Vaya vaya, parece que las tijeras funcionan a todo trapo de forma selectiva. Resulta que en el cuaderno llamado Hoy x Hoy Ovalle publica una foto de un particular sacada sin su consentimiento y lo alude directamente : lo pone en el ojo público como mal ejemplo atribuyéndose el tal Ovalle la potestad de guardián de las buenas formas como cual dechado de virtudes; de eso podríamos hablar una cuanto.
El caso es que yo hago un comentario advirtiendo que tenga cuidado, que por menos hay denuncias y que según ese criterio también se podrían sacar fotos de su familia (¿Acaso no tiene familia el de la foto?) . Pues bien, de forma rauda y veloz aparece una tijera para censurar el comentario y poner una tiritas negras en la cara del aludido como para arreglar el tema y cargarse la crítica. ¿Dónde está el límite? ¿Quién lo pone? Hay que encajar las críticas si alguien juega con fuego.