Música, cine y arte para el fin del mundo

1. Magistral Ramón Carnicer
Adjetivo casi tópico, este de «magistral»; pero no en el caso del escritor que ha sido Ramón Carnicer. Magistral, por la calidad de su obra narrativa, y por cuanto a ella se añade la lección de lenguaje que fueron y serán sus obras sobre tal materia.
Si su prosa era la de un maestro en el arte de la literatura, sus meditaciones sobre el lenguaje también poseen maestría. En sus palabras de creación, desde 1961 hasta 1994, el lector encontró y seguirá encontrando el gran placer de lo escrito con un arte que no es frecuente ni siquiera en afamados autores. En la lección de sus meditaciones sobre el lenguaje, pues unas páginas en las que el más ducho de los literatos en lengua española muy a menudo podrá lo mismo resolver problemas que complacerse.
Ramón Carnicer nació en Villafranca del Bierzo, el 24 de diciembre de 1912. Nos acaba de dejar -el próximo pasado día 29- aquí, en la ciudad de Barcelona, en donde residió desde los años 50 del pasado siglo. residió y llevó a cabo su espléndida -sí, magistral- obra de escritor. Más de 20 títulos que le acreditan como figura insoslayable de las letras. Todos son obra de un espíritu agudo, perspicaz en la observación, sea de la realidad psicológica, sea de la realidad lingüística, sea de la realidad palpitante del uso de la palabra escrita y hablada.
Con «Cuentos de ayer y de hoy», en 1960 obtiene el «Premio Leopoldo Alas «Clarín»», creado y concedido en Barcelona. Finalista del «Nadal», en 1962. Luego, otra buena novela: «También murió Manceñido». Textos, todos ellos, de gran calidad que igual se halla en «Vida y obra de Pablo Piferrer», que en 1960 obtuvo el «Menéndez Pelayo». En 1969, publica «Entre la Ciencia y la Magia». Mariano Cubí». Trabajos que aúnan rigor de investigador y amenidad de literato.
Siempre creativo en su tarea, ofrece el resultado de sus viajes: desde los llevados a cabo por España -«Donde las Hurdes se llaman Cabrera», 1992-, a los vividos en otros ámbitos: «Nueva York. Nivel de vida, nivel de muerte», 1970, por limitarse a u
2. pensé que cabia todo el comentario, pero falta un trozo que copio a continuación es del abc.es de ayer la edición Cataluña.no se ver el autor.
: «Nueva York. Nivel de vida, nivel de muerte», 1970, por limitarse a unos pocos títulos. Con ellos, otra faceta importante, mucho, de tan prolífico escritor: la de memorialista.
De lo experimentado en una vida extensa e intensa, Ramón Carnicer obtiene páginas de memorable calidad por lo humano y a la vez por lo artístico. Siempre su bella, precisa, magistral prosa.
Véanse «Friso menor», de 1983; y «Codicilio», de 1992. Gran lección de saber mirar y ver decir, de humanidad. A ella se une la del ensayista a la vez sabio y eficaz expositor de cuanto atañe a la palabra. Cualquiera de sus siete ensayos le acredita como maestro digno de la más encopetada de las Academias: «Sobre el lenguaje de hoy», 1969; «Desidia y otras lacras en el lenguaje de hoy», 1983. Quien le haya conocido como escritor y como amigo suscribirá mi título: «Magistral Ramón Carnicer».
abc.es edición Cataluña miercoles 2/01/08
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